Cerca de Giessen (Alemania), un equipo de arqueólogos ha descubierto fragmentos de una estatua ecuestre del Emperador César Augusto, en concreto la cabeza a tamaño real de un caballo y un pie de la estatua en bronce del emperador que gobernó el Imperio Romano entre los años 23 t 14 a.C., en lo que en su día fue la fortaleza romana de Germania Magna.
Científicos de la Universidad de Jena cree que la estatua pudo ser destruída por los soldados romanos que se batieron en retirada tras la Batalla del bosque de Teutoburgo en el año 9 a.C., cuando las tropas germánicas al mando del caudillo Arminio emboscaron y masacraron a tres legiones romanas.
Leído en: The Local.
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