El diamante Wittelsbach volverá a ser subastado el próximo 10 de diciembre en Christie’s, tras su última venta en 1964. Conocido también como ‘Der Blaue Wittelsbacher’, es uno de los poco diamantes del siglo XVII que se conservan en la actualidad.
En 1664, este diamante azul, de 35,56 quilates, formó parte de la dote entregada por el Rey Felipe IV de España para la boda de su hija la Infanta Margarita Teresa con Leopoldo I de Habsburgo, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
El diamante pasó a manos de la Casa de Wittelsbach, la Casa Real de Bavaria, con motivo de la boda de María Amelia de Austria con Carlos VII del Sacro Imperio Romano en 1722. La joya permaneció en manos de los Wittelsbach hasta pasado el año 1918, año de la abolición de la monarquía. La ruina de la familia real a a causa de la Gran Depresión en la década de 1920 les obligó a poner a la venta el diamante en una subasta en 1931. Nadie lo compró, y se le perdió la pista.
En 1961, el diamante Wittelsbach reapareció en uno de los comercios de Pelikaanstraat, en Amberes (Bélgica), el conocido barrio de los talladores de diamantes. Un joyero de Hamburgo (Alemania) lo compró en 1964, y se le volvió a perder la pista hasta ahora
Leído en: Times Online.

